Las tensiones en la coalición marcan la apertura de la legislatura en Italia

Valentina Saini VENECIA / E. LA VOZ

INTERNACIONAL

La presidenta de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, posa después de una reunión con los miembros electos de su partido el lunes en la Cámara de Diputados.
La presidenta de Hermanos de Italia, Giorgia Meloni, posa después de una reunión con los miembros electos de su partido el lunes en la Cámara de Diputados. ETTORE FERRARI | EFE

La elección este jueves de los presidentes de la Cámaras enfrenta a Meloni y Salvini

13 oct 2022 . Actualizado a las 10:02 h.

Este jueves comienza la XIX legislatura de la República italiana, y para el futuro Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni la jornada plantea dos retos: elegir al presidente de la Cámara de Diputados y al del Senado. Matteo Salvini, líder de la Liga, quería a uno de los suyos como líder de la Cámara Alta: el barón y veterano de la política Roberto Calderoli. Pero Meloni optaba para que ese cargo, el segundo más importante después del de presidente de la República, fuera para Ignazio La Russa, cofundador de su partido, Hermanos de Italia (HI).

Salvini y Meloni, socios de la coalición, llevan días enfrentados por este tema, entre otros. Sin embargo, parece que el miércoles por la tarde llegaron a un acuerdo: La Russa como presidente del Senado y Riccardo Molinari, de la Liga, como presidente de la Cámara. Pero aún puede haber sorpresas este jueves, ya que los líderes de HI y Liga han parecido discrepar en muchas cosas durante las últimas dos semanas.

Meloni no quiere ceder a la petición de Salvini de que le nombre ministro del Interior, y para apaciguarle propuso poner a uno de los barones más poderosos de la Liga, Giancarlo Giorgetti, al frente del Ministerio de Economía. Una perspectiva que no parece gustarle a Salvini. Por un lado, el 2023 será un año difícil para la economía italiana, y el titular de Economía corre el riesgo de convertirse en el chivo expiatorio de los problemas; por otro lado, sigue siendo un puesto de prestigio, y Salvini no ha olvidado que Giorgetti fue muy crítico con él durante el Gobierno de Draghi.

Para un diputado de centroizquierda, «Salvini quiere un ministerio que le permita continuar con su ruidosa batalla contra lo que él llama la invasión de inmigrantes. Las declaraciones belicosas cuestan cero, y traen mucho éxito en Facebook». Sobre la posibilidad de que Giorgetti sea ministro de Economía, el diputado opina que «al final Salvini podría incluso dar su consentimiento, pero solo porque espera que llevar ese ministerio le reste popularidad a Giorgetti ante los votantes».

De hecho, Salvini no deja de pedir a Meloni los ministerios de Interior e Infraestructuras. No es casualidad: Infraestructuras controla la Guardia Costera, el cuerpo de la Marina en primera línea para la gestión de la migración. El líder de extrema derecha también pidió a su socia de coalición la creación del Ministerio de Natalidad, lo que fue objeto de mucha sorna en las redes, aunque es un hecho que Italia está en pleno declive demográfico. 

Relaciones deterioradas

Que las relaciones entre Salvini y Meloni se están deteriorando rápidamente, incluso antes de que se forme el nuevo Gobierno, lo demuestra el hecho de que este miércoles no se logró celebrar una reunión con todos los líderes de la coalición de centroderecha; solo Meloni y La Russa se reunieron con Silvio Berlusconi en su residencia romana, villa Grande, mientras Salvini dijo a los medios que iba a quedar con su pareja.

Y justamente Berlusconi vuelve a cobrar protagonismo en la política italiana: su partido, el liberal Forza Italia, obtuvo casi el mismo número de votos que la Liga en las elecciones del 25 de septiembre, y este miércoles circularon por las redes las imágenes del magnate mientras se registraba como senador; llevaba sin entrar en el Senado desde noviembre del 2013, cuando perdió el cargo por la ley Severino, que establece la imposibilidad de ocupar un escaño para los condenados a penas superiores a dos años de reclusión.